Historia

Historia del lince ibérico: de la casi extinción a la recuperación

Descrito por la ciencia en 1827, perseguido durante generaciones y rescatado en el último momento: la historia del lince ibérico es la de una especie que estuvo a punto de desaparecer.

En pocas palabras

El lince ibérico pasó de ocupar buena parte de la península a quedar reducido, a comienzos de este siglo, a menos de un centenar de ejemplares en dos núcleos aislados. Gracias a los programas LIFE, la cría en cautividad y la recuperación del conejo, el censo de 2025 contabilizó 2.663 linces entre España y Portugal.

Historia del lince ibérico: de la casi extinción a la recuperación

Un felino exclusivo de la península ibérica

El naturalista neerlandés Coenraad Jacob Temminck describió científicamente la especie en 1827 con el nombre de Felis pardina, de donde procede su nombre actual, Lynx pardinus. Durante buena parte del siglo XX muchos autores lo consideraron una simple subespecie del lince euroasiático, hasta que los estudios morfológicos y genéticos confirmaron que se trata de una especie propia, endémica de la península ibérica. Es, por tanto, un patrimonio natural que solo existe aquí: si desaparece de España y Portugal, desaparece del planeta.

Históricamente ocupaba amplias zonas de monte mediterráneo del centro, oeste y sur peninsular. Su suerte siempre estuvo ligada a la del conejo de monte, su presa casi exclusiva, y a la conservación de un paisaje de matorral, dehesa y roquedo que durante siglos convivió con usos agrícolas, ganaderos y cinegéticos tradicionales. Esa convivencia funcionó mientras el paisaje mantuvo su mosaico de usos y el conejo abundaba; cuando ambos factores cambiaron, el lince empezó a desaparecer de comarca en comarca.

Hitos de la historia del lince ibérico

  • Temminck describió la especie en 1827 como Felis pardina.
  • Es endémico de la península ibérica: no existe en estado silvestre en ningún otro lugar.
  • Fue perseguido legalmente como alimaña durante buena parte del siglo XX.
  • La mixomatosis y la enfermedad hemorrágica del conejo hundieron su base alimenticia.
  • Hacia 2002 quedaban menos de 100 linces en Andújar-Cardeña y Doñana.
  • En junio de 2024 la UICN lo reclasificó de En Peligro a Vulnerable.
  • El censo de 2025 registró 2.663 ejemplares en España y Portugal.

Persecución y declive en el siglo XX

Durante décadas el lince fue considerado una alimaña: se pagaban recompensas por su captura y se perseguía con lazos, cepos y venenos. A esa presión directa se sumó la transformación del territorio, con repoblaciones forestales, nuevas carreteras y la pérdida de mosaico mediterráneo. El golpe decisivo llegó con la mixomatosis, a partir de los años cincuenta, y con la enfermedad hemorrágica vírica del conejo a finales de los ochenta, que hundieron las poblaciones de su presa principal.

A comienzos del siglo XXI la situación era crítica. Los trabajos de seguimiento estimaron que en torno a 2002 quedaban menos de un centenar de linces, repartidos en solo dos núcleos reproductores aislados: Andújar-Cardeña, en Sierra Morena, y Doñana. Según la UICN, en 2001 apenas había 62 individuos maduros. El lince ibérico llegó a considerarse el felino más amenazado del mundo.

  • 1827: descripción científica por Temminck (Felis pardina).
  • Mediados del siglo XX: persecución legal como alimaña y llegada de la mixomatosis.
  • Finales de los años ochenta: enfermedad hemorrágica vírica del conejo.
  • Hacia 2002: menos de 100 linces en dos poblaciones aisladas.

Programas LIFE, cría en cautividad y reintroducciones

La reacción llegó a tiempo. Administraciones, científicos, ONG, propietarios y cazadores impulsaron sucesivos proyectos LIFE de la Unión Europea, desde las primeras actuaciones en Andalucía hasta Iberlince y el actual LIFE LynxConnect, que trabaja en España y Portugal. Se recuperó el conejo, se mejoró el hábitat, se firmaron acuerdos con fincas privadas y se corrigieron puntos negros de atropello. Muchas fincas privadas de Sierra Morena se sumaron a estos acuerdos de custodia del territorio, convencidas de que la caza, la ganadería y el lince podían convivir.

En paralelo nació el programa de conservación ex situ, con centros de cría que aportan ejemplares genéticamente diversos para liberarlos en nuevas áreas. Según la UICN, desde 2010 se han reintroducido más de 400 linces. En junio de 2024 la especie pasó de En Peligro a Vulnerable en la Lista Roja, un hito poco habitual en la historia de la conservación de felinos.

La recuperación actual y el papel de Andújar

El censo oficial de 2025, publicado por el Ministerio para la Transición Ecológica en junio de 2026, contabilizó 2.663 linces: 2.269 en España y 394 en Portugal, con 542 hembras reproductoras y 26 núcleos de población. Es la cifra más alta desde que existen censos, aunque la especie sigue dependiendo de la gestión activa y de la salud de las poblaciones de conejo.

Sierra Morena, cuna de la población que resistió el declive, sigue siendo el gran bastión de la especie. En plena Sierra de Andújar, el Cortijo Gato Clavo gestiona su finca para favorecer al lince y al conejo, y ofrece hides autorizados para observar con respeto a los linces que la visitan. Conocer la historia de la especie en el mismo paisaje donde sobrevivió es una experiencia difícil de igualar, y Gato Clavo la hace posible con discreción.

Cómo se salvó al lince ibérico

  1. DiagnósticoCensos y radioseguimiento revelaron a comienzos de siglo que solo quedaban dos poblaciones reproductoras.
  2. Recuperar el conejoSe mejoró el hábitat y se reforzaron las poblaciones de conejo de monte, la base de su dieta.
  3. Cría en cautividadUna red de centros de cría produjo ejemplares con buena diversidad genética para su liberación.
  4. Reintroducción y conexiónLas liberaciones crearon nuevos núcleos y los proyectos actuales buscan conectarlos entre sí.

Para entender mejor su historia

  • Visita Sierra Morena: allí resistió una de las dos últimas poblaciones del siglo XX.
  • Consulta los censos anuales oficiales para seguir la evolución real de la especie.
  • Fíjate en el paisaje: dehesa, matorral y roquedo explican por qué el lince sobrevivió aquí.
  • Habla con quienes gestionan el territorio, como el equipo de Gato Clavo, para conocer su día a día.
  • Recuerda que la recuperación no es definitiva y depende de la gestión continuada.

¿Quieres verlo con tus propios ojos?

Si quieres conocer al lince en el territorio que lo vio resistir, escríbenos por WhatsApp y te contamos cómo vivir la experiencia en Cortijo Gato Clavo.

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Preguntas frecuentes

¿Cuántos linces ibéricos quedaban en el peor momento?

Los trabajos de seguimiento estimaron que hacia 2002 quedaban menos de un centenar de linces, repartidos entre Andújar-Cardeña y Doñana. La UICN cifra en 62 los individuos maduros en 2001.

¿Cuántos linces ibéricos hay hoy?

El censo oficial de 2025 contabilizó 2.663 ejemplares: 2.269 en España y 394 en Portugal. Es la cifra más alta registrada desde que existen censos sistemáticos.

¿Sigue en peligro de extinción?

En junio de 2024 la UICN lo reclasificó de En Peligro a Vulnerable. Sigue siendo una especie amenazada que depende de la gestión del hábitat, del conejo y de la reducción de atropellos.

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